25/09/2024
Monseñor Ojea defendió al papa Francisco y habló del gas pimienta: “Se está criminalizando la protesta legítima”
Fuente: telam
El presidente de la Conferencia Episcopal se refirió al crítico discurso que pronunció el sumo pontífice. Negó que sea jefe de la oposición y rechazó que lo traten de “papa peronista”. Condenó las agresiones a Grabois y recordó: “Milei se solidarizó con él por un escrache anterior” y ahora no
>El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Asimismo, el titular del Episcopado rechazó que Francisco sea el supuesto jefe de la oposición a la gestión libertaria y consideró que cuando se lo define a Bergoglio como “papa peronista” se pretende “achicarlo, empequeñecerlo”. También habló del escrache al En una entrevista, Oscar Ojea renovó sus advertencias sobre el inquietante avance de la ludopatía vía el juego online y el drama del tráfico de drogas: “El narcotráfico está operando como un Estado dentro de otro Estado. El narcomenudeo es vivido hoy en nuestros barrios como un trabajo más, se lo toma con naturalidad. Si no nos preocupamos por políticas públicas en los barrios carenciados, los estamos entregando al narco”.
La cabeza de la Conferencia Episcopal brindó una entrevista que abordó los principales aspectos del discurso que pronunció el papa Francisco en el Vaticano, que generó un fuerte impacto político en Argentina. Fue en un encuentro que reunió a movimientos populares de todo el mundo, pero donde Juan Grabois, ex precandidato presidencial de Unión por la Patria y fundador del grupo piquetero MTE, tuvo un lugar destacado. En ese contexto es que pronunció la frase que escaló a los titulares en redes sociales, diarios digitales, radios y televisión.“Me hicieron ver (un video) filmado de una represión. Obreros, gente que pedía por sus derechos en la calle y la Policía la rechazaba con una cosa que es lo más caro que hay: gas pimienta de primera calidad. Que no tenían derecho a reclamar lo suyo porque eran revoltosos, comunistas. El gobierno se puso firme: en vez de pagar justicia social, pagó el gas pimienta. Le convenía. Ténganlo en cuenta”, dijo Francisco, ante la mirada de Grabois. Aunque la primera reacción del gobierno de Milei fue evitar un choque con una figura de la dimensión del Papa, luego empezaron a salir dirigentes que cuestionaron sus dichos y empezaron a definirlo como “jefe de la oposición”.— En La Libertad Avanza dijeron que el papa Francisco se posicionó como jefe de la oposición con sus últimas críticas. ¿Qué piensa de eso?
Lejos de ser el jefe de la oposición, el Papa va a buscar siempre que la gente razone, piense, dialogue, pero lo va a hacer desde la Doctrina Social de la Iglesia. La autonomía absoluta de los mercados provoca desigualdad y esto es propio de la Doctrina Social y a esto el Papa no va a renunciar. Esto no quiere decir que no se pueda abrir un diálogo para que las condiciones de nuestra gente más necesitada sean mejores. No hay oposición entre una macroeconomía sana y la justicia social, pero sí tenemos que buscar cómo complementamos las dos cosas. Ese es justamente el arte, porque si yo no establezco prioridades que tienen que ver con el bienestar de las personas no estoy haciendo política, me estoy olvidando de la persona.Bueno, al decir esto el Presidente no está de acuerdo con lo que está diciendo el Papa respecto a la justicia social, claramente. Eso desde el primer momento lo establecimos, pero no quiere decir que no se pueda seguir conversando. Esto quiere decir que hay posturas que son diferentes.
— Hace unas semanas se reavivó la posibilidad de que Francisco visite finalmente Argentina ¿Estas declaraciones del Papa lo ponen más lejos de nuestro país?— ¿Para usted no archivó el viaje?
No. En el discurso, Francisco dijo “no tengo el monopolio de la interpretación de la realidad” y hay cosas en las que se puede estar en desacuerdo con el Papa. Cuando no está hablando estrictamente del Evangelio o de la Doctrina Social de la Iglesia, incluso los católicos podemos decir mirá, no estoy de acuerdo con esta apreciación, o podemos conversarlo.Sí hay que subrayar que el deseo de proponer las cosas fuera de la violencia recorre todos sus discursos. El mensaje fundamental a los movimientos populares es trabajar superando cualquier tipo de odios para crear entendimientos. El Papa sigue siendo para el mundo y para los argentinos una persona que puede colaborar para que podamos convivir dialogando y más fraternalmente.
— A Francisco se lo define muchas veces como “Papa peronista” ¿El Papa es peronista y se opone al gobierno libertario?Fíjense lo que ha relatado acerca de la parroquia de Gaza, sobre lo que se vive en ese lugar del mundo donde se sufre tanto. Ponerlo al Papa en ese lugar, en ese nivel, sinceramente, es achicarlo y empequeñecerlo. Pero eso es lo que han hecho muchos argentinos, que a mi modo de ver no han querido dejar al Papa ser Papa, sino que quisieron mantenerlo en el lugar de la política argentina.
—¿Por qué es tan difícil para los presidentes mantener una relación política sin tensiones con Bergoglio?— La frase “el Gobierno se puso firme: en vez de pagar justicia social, pagó el gas pimienta” generó un enorme impacto. ¿Cuál es su interpretación sobre esta definición?
No podemos decir que una protesta surge necesariamente porque hay dos o tres que la manipulan, que son al mismo tiempo dos o tres que se llenan de plata. Esto es un poquito infantil. Cuando hay violencia, cuando se siente verdaderamente que faltan elementos esenciales, la gente puede salir a la calle y puede reclamar. La respuesta a esto es que tenemos que medir el tipo de respuesta, porque esto puede generar más violencia.
— Si se tuviera que resumir su respuesta, entonces, está bien que la gente proteste y está mal que el Gobierno reprima…— Si tuviera que decirle al Gobierno a partir de lo que dijo el Papa, ¿hay que pagar menos gas pimienta y más justicia social?
— Usted comentó que las posiciones del papa Francisco no son contra el Gobierno, pero las pronunció junto a Grabois, que sí lo es. Tanto, que de hecho fue candidato a presidente de Unión por la Patria.
Las declaraciones de Francisco tienen que entenderse en el apoyo a los movimientos populares que están trabajando por sus derechos. El Papa le habla al mundo, no le habla solamente a la Argentina, y está diciendo que estamos en un mundo de una enorme violencia, violencia que crece cada vez más. Él destaca que la causa de la violencia es la desigualdad y que esa desigualdad supone que la riqueza esté cada vez más concentrada. Si el camino es este, esto sigue produciendo violencia.
El Papa no se mueve de lo que significa la Doctrina Social y el Evangelio. Algunos se pueden preguntar ¿por qué hablar de los pobres? Hay que hablar de los pobres porque la centralidad de los pobres en el Evangelio es clarísima. Si no toco el tema de los pobres ni me importa el problema de los pobres me estoy alejando del Evangelio.
El Papa hace diez años que está hablando de los movimientos sociales. De hecho, la reunión se hizo porque se celebraron diez años del Dicasterio. El discurso fue el discurso del Papa y la figura central fue el pensamiento del Santo Padre, repetido muchísimas veces a lo largo de estos largos años de pontificado. La centralidad la tiene el papa Francisco.
Además, el Papa tiene relaciones y ve a una gran cantidad de políticos. De hecho, antes de ver a Grabois, Francisco estuvo con la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, que integra el Gobierno. Ve a mucha gente.
Yo no podría responderle a eso, porque también la ministra no produjo declaraciones después de la entrevista con el Papa. No sé si no se sacaron fotos o decidieron no publicarlas.
— A su regreso de Roma, Grabois tuvo un episodio bastante desagradable en Ezeiza. Lo increparon, él respondió y tuvo que intervenir la Policía de Seguridad Aeroportuaria. ¿Qué piensa de ese hecho?Recuerdo que el presidente Milei se solidarizó con Grabois por un escrache hace un tiempo que sufrió estando con su padre. A mí me pareció un gesto importante del presidente que lo traigo acá en este momento porque hace a la convivencia. Ellos habían participado de un programa de televisión donde claramente las posturas eran diversas, pero él llamó a Grabois para solidarizarse. Sinceramente, yo haría lo mismo.
Simplemente pongo como un ejemplo que lo hizo. Haberlo hecho me parece importante porque ese gesto que parece pequeño marca la posibilidad de que dos visiones aparentemente muy antagónicas puedan tener algo en común en el trato, que es la solidaridad frente a este modo de expresar los disensos. Si pudiéramos encontrar en este momento en la Argentina un modo de canalizar nuestros disensos y poder expresarlos, dialogarlos, me parecería el mejor camino.
Si hay dirigentes que han faltado y que han sido corruptos, tienen que ser llevados a la Justicia. Ahora, esto de decir “los dirigentes son corruptos, todos son ladrones, todos roban”, la generalización de este fenómeno lleva a que finalmente nadie vaya preso, nadie tenga que sufrir en Justicia el castigo de la ley.
— En su discurso, Francisco también se refirió al juego online y muy especialmente del narcotráfico, planteos que venían haciendo los obispos.
El narcomenudeo es vivido hoy en nuestros barrios como un trabajo más, se lo toma con la naturalidad de un trabajo más. Nosotros al contemplar este fenómeno no nos damos cuenta que si no nos preocupamos por políticas públicas en los barrios carenciados, estamos entregando al narcotráfico nuestros barrios.
Cuando se trata de la integración urbana de los barrios populares -ley que salió en 2018 y que fue votada por mayoría de las cámaras- esto contemplaba que los barrios tuvieran su derecho a los servicios, para ir instalando los servicios. Había que ir trabajando, haciendo zanjas, una piecita más, si quiero hacer un asfalto, que además me anima porque ya me produce una integración mayor con el mundo circundante.
— También generó malestar la referencia que hizo el Papa a Julio Argentino Roca, un presidente que los libertarios suelen elogiar.
— Respecto a los aborígenes, hay un tema vinculado que es la cuestión mapuche, las comunidades originarias y el medioambiente. El Papa también tuvo una posición que en el oficialismo tampoco fue bien vista.
— Abrió una ventana sobre el tema del litio y el rechazo que expresó la Iglesia a ciertas actividades extractivas. ¿No es un freno de la Iglesia al progreso?
En la charla con Infobae, monseñor Ojea abordó la gestación del encuentro en el que el papa Francisco tuvo esas declaraciones de tan alto impacto político. Recordó que el Papa se dirigió en el décimo aniversario del Dicasterio a los movimientos sociales de los cinco continentes, no solamente a los movimientos sociales de la Argentina.
En ese sentido, recordó que el Papa los define a los movimientos sociales y sus líderes como “poetas sociales”, que no son partidos políticos, más bien están ligados a la tierra y reclaman a los políticos ciertos derechos que faltan. “El Papa anima a esos movimientos a que puedan luchar, siempre con el lema y el signo de la no violencia, superando todo tipo de odio y haciendo tomar conciencia de los reclamos”, explicó el presidente de la Conferencia Episcopal.
“La desigualdad crea cierta indiferencia frente al mundo de la justicia social. El Papa va a decir que la justicia social es un término acuñado por la Iglesia, que está ligada a la compasión, no en el sentido de lástima, sino en el sentido de compadecer, “padecer con”, compartir sentimientos, compartir una situación”, resaltó. Y agregó que, al crecer la indiferencia, lo que sucede es que “aumenta la división social, aumenta la violencia verbal, aumenta la violencia física, y después es todos contra todos”.
“Todo lo que dice el Papa tiene que ver con eso: traten de enfrentar esta situación y hacer sus protestas. Va a decir claramente ‘Rompan la paciencia, pero trabajen por la paz, no entren nunca en la violencia, la guerra es siempre un crimen, ustedes tienen la obligación de evitar la proliferación del odio’”, consideró. Finalmente, el presidente de la Conferencia Episcopal destacó que el llamado de Francisco apuntó también a “defenderse del crimen organizado, del narcotráfico, la trata de personas, el negocio con los niños, el juego online, temas que tocan a todos, pero pegan de un modo muy particular en la gente desprotegida, en la gente vulnerable”.
Fuente: telam