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Jueves 15 de Enero de 2026

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14/01/2026

Operativo histórico de la NASA: comenzó la evacuación médica en la Estación Espacial Internacional

Fuente: telam

Con transmisión en directo, empieza el regreso de cuatro astronautas por una urgencia sanitaria

>La La misión La misión Crew-11 de SpaceX transmite en directo por el canal NASA.TV y el canal de YouTube de SpaceX, más de un mes antes del cierre programado. La NASA tomó la decisión tras evaluar la situación de salud de uno de los integrantes de la tripulación.

El cierre de la escotilla entre la estación y la cápsula Crew Dragon está previsto para las 20.30 GMT (17.30 hora argentina, 15.30 hora colombiana y 13.30 hora de México).

Siempre, la rutina de la EEI se caracteriza por la previsibilidad. Cada jornada responde a un cronograma preciso, diseñado para sostener la investigación científica y la convivencia humana a 400 kilómetros de altura.

Desde el inicio de la ocupación permanente de la EEI, hace más de dos décadas, se registraron incomodidades físicas y adaptaciones complejas al regreso a la gravedad terrestre.

Sin embargo, nunca antes una tripulación completa abandonó la estación antes de tiempo por razones médicas surgidas en pleno vuelo. La evacuación de la Crew-11 marca un punto de inflexión en la historia de la exploración espacial tripulada.

La misión despegó el 1 de agosto de 2025 con cuatro astronautas experimentados: Zena Cardman y Michael Fincke por la NASA, Kimiya Yui por la agencia espacial japonesa JAXA y el cosmonauta ruso Oleg Platonov, de Roscosmos.

Ese esquema cambió de forma abrupta tras la cancelación de una caminata espacial prevista para el 8 de enero. Según la información oficial, una situación médica previa a esa actividad elevó el nivel de preocupación y llevó a una revisión acelerada del riesgo.

El anuncio se realizó durante una conferencia de prensa encabezada por el administrador de la NASA, Jared Isaacman. Ese mismo día comenzaron los preparativos de salida. La tripulación trasladó equipos de trabajo, efectos personales y material crítico a la cápsula Crew Dragon.

También se realizó la ceremonia de cambio de mando de la estación, un gesto simbólico y operativo que asegura la continuidad del complejo orbital. Durante ese acto, Michael Fincke transfirió el lunes último la llave simbólica de la EEI al cosmonauta ruso Sergey Kud-Sverchov.

El gesto selló el traspaso de responsabilidades en un contexto excepcional. “Les dejamos a todos con mucho trabajo, pero también con mucho conocimiento, sabiendo que realmente lo van a hacer muy bien”, dijo Fincke ante sus compañeros.

Más allá de la logística inmediata, la evacuación médica de la Crew-11 expone el delicado equilibrio entre planificación y flexibilidad en la exploración espacial. Cada misión se diseña bajo el supuesto de que la tripulación completará su estadía. Sin embargo, el episodio dejó en claro que la biología humana conserva un margen de imprevisibilidad que ningún protocolo puede eliminar por completo.

Para contrarrestar especulaciones, la tripulación apareció en una transmisión conjunta desde la estación. Los cuatro astronautas dieron un mensaje de calma y destacaron el respaldo permanente de los equipos en Tierra. Zena Cardman puso el foco en la dimensión humana de la decisión.

“Lo que me sorprendió fue lo bien que esta tripulación se unió como familia para ayudarse y cuidarse mutuamente, y esto incluye en gran medida a nuestros equipos en tierra”, explicó la comandante.

Desde el punto de vista operativo, el episodio también confirmó la madurez del sistema de transporte comercial. La cápsula Crew Dragon de SpaceX fue diseñada para permanecer acoplada durante largos períodos y ofrecer una vía de escape en caso de emergencia. En este caso, su rol fue central para garantizar un retorno rápido y controlado.

El retorno de la Crew Dragon comienza con una maniobra precisa y cuidadosamente sincronizada. Tras el cierre definitivo de la escotilla, la cápsula se desacopla de la Estación Espacial Internacional y se aleja de forma controlada.

Ese cambio marca el inicio de la caída controlada hacia la Tierra, un proceso que transforma una órbita estable a más de 27.000 kilómetros por hora en un descenso planificado.

Luego de la desorbitación llega una de las fases más exigentes del viaje, el reingreso atmosférico. La cápsula orienta su escudo térmico hacia adelante para enfrentar temperaturas extremas que superan los 1.370 grados Celsius.

Durante esos minutos se produce una interrupción temporal de las comunicaciones, una etapa prevista y monitoreada desde los centros de control.

A medida que la cápsula pierde velocidad y atraviesa capas más bajas de la atmósfera, el sistema entra en la fase de desaceleración final.

Instantes después se abren los paracaídas principales, enormes velas diseñadas para transformar un descenso hipersónico en una caída controlada y suave, apta para el contacto con el agua.

El amerizaje, o splashdown, ocurre en una zona previamente definida del océano, por lo general frente a las costas de Florida en el Atlántico o frente a California en el Pacífico.

Minutos después del amerizaje comienza la fase de recuperación. Barcos de SpaceX se acercan con rapidez a la cápsula y activan los protocolos de seguridad, que incluyen la verificación de posibles restos de propelentes.

Una vez confirmada la estabilidad, la nave se iza a bordo de un buque especializado y se abre la escotilla. Los astronautas salen uno a uno y reciben asistencia médica preliminar, una transición clave tras semanas o meses en microgravedad, que completa el pasaje desde velocidades extremas en el espacio hasta un contacto suave con el agua terrestre.

En términos históricos, el regreso anticipado de la Crew-11 establece un precedente claro. La EEI nació en 1998 como un laboratorio para estudiar los límites de la permanencia humana en el espacio. Durante más de veinte años, el proyecto acumuló aprendizajes técnicos y médicos. Esta evacuación médica se suma a esa experiencia colectiva y aporta información clave para misiones futuras.

La decisión de priorizar la salud por encima del calendario científico envía un mensaje contundente. A medida que se proyectan viajes más largos, como misiones sostenidas a la Luna o expediciones tripuladas a Marte, la gestión médica ocupará un lugar central en la arquitectura de las misiones.

El sistema respondió con rapidez, coordinación internacional y un nivel de transparencia compatible con la privacidad del astronauta afectado.

La estación continuará operativa, la tripulación regresará de forma segura y la experiencia dejará lecciones aplicables al futuro de la exploración humana.

Ese gesto, inédito hasta ahora, redefine las reglas de la vida en órbita y confirma que, incluso más allá de la Tierra, la salud humana sigue siendo la prioridad absoluta.

Fuente: telam

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