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12/01/2025

Historia de una Nochebuena trágica: festejaba con su familia y la mató una “bala perdida” en el patio de su casa

Fuente: telam

Hace un año y quince días, un disparo efectuado desde una pistola 9 milímetros terminó con la vida de Mariana Domínguez (28). Hasta el momento, la Justicia mendocina no tiene ni una pista del asesino. Aquí, el relato de su padre y los detalles de la investigación

>La madrugada del 25 de diciembre de 2023, la casa de calle Picheuta al 800, ubicada en el barrio Villa Hipódromo de Godoy Cruz en Mendoza, fue el escenario de un crimen que aún no fue esclarecido.

Marcelo Domínguez (54), el padre de Mariana, se enteró de lo que había pasado por un llamado telefónico. “Mariana se descompensó”, le avisó su cuñado. El reloj marcaba la 1.50 am. Alarmado, el hombre condujo hacia el hospital. Fueron, dice ahora, los minutos más largos de su vida. Al llegar, encontró a su exesposa, María Inés Quispe (53), y a su otro hijo, Lucas (28), con la ropa y con las zapatillas manchadas de sangre. “Se cayó, se cayó”, le repetían. Marcelo se desesperó. Entró al sector de Terapia Intensiva, pero no lo dejaron avanzar. “Necesito saber qué pasó con mi hija”, les suplicó a los médicos. Un rato después, la verdad llegó como un mazazo:

Aunque están separados desde hace catorce años, los padres de Mariana mantienen un buen vínculo. Tanto es así que, un día antes de la Nochebuena trágica, el exmatrimonio y sus hijos se juntaron a cenar en el Hiper Libertad, en Mendoza capital. “Siempre salíamos los cuatro. Hasta el día de hoy salimos”, cuenta Marcelo mientras exhibe un portarretratos con el rostro de hija. “Acá está Mariana, al lado mío”, dice durante la videollamada y se le caen las lágrimas: “A veces prometo no quebrarme, pero es muy difícil. Yo creo que la pérdida de un hijo no se cura nunca. Tenés que vivirlo en carne propia para saberlo. No se lo deseo a nadie”.

La última vez que Marcelo habló con Mariana fue la madrugada del 25. “Me llamó alrededor de las 00.10 para desearme Feliz Navidad. Yo ya había cenado y estaba mirando una película. Ella me retó: ‘¿Ya estás acostado, pá?’, me dijo. ‘Bueno, quedate tranquilo que el 31 nos vamos todos para tu casa’”. Poco más de una hora después, su cuñado le avisaba que la joven estaba internada.

Según Domínguez, luego de confirmarle que Mariana tenía muerte cerebral, desde el hospital El Carmen sugirieron trasladarla al Central, el hospital más importante que hay en la provincia de Mendoza. “Acá no la podemos someterla a ninguna intervención. Allá están con el quirófano listo para una cirugía”, les dijeron. Operación mediante, el panorama no repuntó y Mariana, finalmente, falleció.

La investigación, encabezada por el fiscal Gustavo Pirrello, determinó que Mariana falleció producto de un balazo efectuado desde una pistola 9 milímetros que perforó su cabeza. Las pericias que la Policía Científica llevó adelante el día posterior al hecho en el domicilio de la víctima establecieron que la bala ingresó por una tela media sombra (tipo toldo) desde unos 200 y 300 metros de distancia.

Pero esa reconstrucción no convenció a la familia de Mariana. En ese contexto, se efectuó una segunda pericia, que se realizó en julio del año pasado. Los resultados, lejos de esclarecer el caso, generaron más dudas. “Lo que vimos no tiene nada que ver con lo que informó el Cuerpo Médico Forense. No coincide nada, ni la ubicación de la víctima, ni el recorrido de la bala, ni donde impactó. Está todo mal”, afirmó María Elena Quintero, abogada querellante de la causa, a los medios locales.

Por el momento, no hay detenidos ni sospechosos. “Se siguen produciendo pericias tendientes a precisar el lugar de donde habría provenido el disparo y algunas medidas periciales respecto a armas y vainas servidas en distintos hechos ocurridos con posterioridad al momento del homicidio de Mariana”, dijo Pirrello a Infobae.

Asimismo, desde febrero de 2024 y por pedido de la familia, el Ministerio de Seguridad y Justicia de Mendoza fijó una recompensa de más de dos millones de pesos a quien ofrezca datos del autor del disparo.

La vida de los Domínguez jamás volvió a ser igual. “Las fiestas pasaron a ser lo peor de mi vida. Imagínate lo que fue el 24 a la noche”, asegura Marcelo. Días antes, el hermano de Mariana difundió un mensaje en redes para concientizar y pedir Justicia.

El 25 de diciembre último, Marcelo, María Inés y Lucas lo pasaron en el Parque de Descanso, donde yacen los restos de Mariana. “Vamos todos los sábados para estar con ella. Es nuestra forma de mantenerla en nuestras vidas”, dice su papá, que a pesar de todo, no pierde la esperanza.

Fuente: telam

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