INTERNACIONAL
08/08/2024
“El día que me quieras”, la película con la que Carlos Gardel soñaba consagrarse en Hollywood y que se estrenó después de su muerte
Fuente: telam
El Zorzal Criollo la había filmado en 1935 junto a la española Rosita Moreno, con quien también rodó “Tango Bar”, pero falleció el 24 de junio de ese año, pocos días antes de su llegada a los cines
No obstante, Carlos pudo estudiar en el Colegio Salesiano Pío IX. Y, aunque ya venía despuntando el vicio del canto, allá por el año 1914 comenzó una ascendente carrera artística junto al uruguayo José Razzano, que le permitió darle una mejor vida a su madre. Primero le alquiló un departamento en la calle Corrientes al 1700. Y, más tarde, le compró su primera casa en la calle Jean Jaurés 735 del barrio de Abasto. Es que, para entonces, el joven ya era conocido como el Zorzal Criollo por su inigualable voz y su inconfundible porte.
Tras la creación de una productora independiente llamada Éxito Production, cuyo responsable era Gardel, en sociedad con Western Electric y Paramount, se lanzó la carrera de Carlitos en Nueva York. Tras convocar a Alfredo Le Pera, su amigo y colaborador, comenzó a trabajar en la música de Cuesta Abajo, film que protagonizó junto a Mona Maris, con quien mantuvo un romance oculto y quien al tener un nombre reconocido en Hollywood le permitió acelerar su camino a la fama mundial. El éxito fue aplastante: Estados Unidos, España, Cuba, Puerto Rico, México, Chile, Perú y Colombia fueron algunos de los países en los que descolló. Y lo mismo sucedió con El Tango en Broadway, ambas dirigidas por el francés Louis J. Gasnie. De hecho, también por este motivo fue convocado para participar con dos números en el film Cazadores de estrellas, junto a las grandes celebridades de la época.
Cabe destacar que algunos célebres representantes del tango, como es el caso del poeta Homero Manzi, criticaron la decisión de Gardel de seguir filmando en el exterior. El creador de Milonga del 900 acusaba abiertamente al cantante de estar “retrasando el progreso de la cinematografía nacional”, ya que, según decía, “los filmadores extranjeros, al contratarlo, nos escamotean al astro de mayor arrastre de la lengua castellana”. Y pretendía verlo en escenarios locales junto a figuras como Libertad Lamarque o Luis Sandrini, bajo la claqueta de Argentina Sono Film. Sin embargo, Carlitos sabía que estaba frente a su gran oportunidad y no estaba dispuesto a desaprovecharla.
Fuente: telam